Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 15/07/08

El signo de la coma
Recuerdo que mi prima Jessica me contaba que su esposo le decía que ella “echaba” las comas con un salero. Y es que las comas en la lengua española tienen su función específica, y cualquier cambio puede hacer variar el sentido de una frase, como, por ejemplo, en la conclusión de Los intereses creados, célebre comedia de Jacinto Benavente, en la cual una coma cambiaba el resultado de una sentencia de acusatoria en exculpatoria:

Doctor. Mi previsión se anticipa a todo. Bastará con puntuar debidamente algún concepto… Ved aquí: donde dice… “Y resultando que si no declaró…”, basta una coma, y dice: “Y resultando que sí, no declaró…” Y aquí: “Y resultando que no, debe condenársele”, fuera la coma, y dice: “Y resultando que no debe condenársele…”
Crispín.¡Oh, admirable coma! ¡Maravillosa coma! ¡Genio de la Justicia! ¡Oráculo de la Ley! ¡Monstruo de la Jurisprudencia!

coma Del lat. comma, y este del gr. κόμμα, corte, parte de un período).
1. f. Signo ortográfico (,) que sirve para indicar la división de las frases o miembros más cortos de la oración o del período, y que también se emplea en aritmética para separar los enteros de las fracciones decimales. (Diccionario de la lengua española, RAE)

I. En el caso de los vocativos, la coma irá:
a) detrás de este, cuando va al principio de lo que se quiere decir:

“Señor mío, lléguese acá la vuestra merced, si es servido.”
“Ama de Satanás, el sonsacado y el distraído y el llevado por esos andurriales soy yo […]”

(más…)

Read Full Post »

Jean François Champollion descifró los jeroglíficos de la piedra de Rosetta.
La Piedra de Rosetta es una piedra de granito, de color oscuro, que fue descubierta el 15 de julio de 1799 en la localidad egipcia de Rashid. Su descubridor fue el capitán francés Bouchard Pierre, del ejército napoleónico.

Hasta bien iniciado el siglo XIX los jeroglíficos egipcios, se admiraban por su belleza, pero eran un misterio sin descifrar. Se sabía que era una escritura, pero no se sabía qué quería decir, a pesar de los muchos intentos, porque se había perdido toda conexión con cualquiera de los idiomas conocidos.

En 1798, durante las expediciones militares de Napoleón Bonaparte en Egipto, cuando el ejército francés se ocupaba en las obras de afianzamiento de un fuerte en la localidad de Al Rashid (Rosetta para los europeos, que es una localidad cerca de Alejandría en el norte de Egipto, próxima al gran brazo del Nilo), encontró una losa muy singular, que tenía al parecer unas inscripciones en tres idiomas diferentes: jeroglífico, demótico (que era el egipcio popular, como la lengua romance en España) y griego. Era una lápida de basalto negro (en la actualidad se dice que es granito) de 118×77×30 cm y de forma irregular, incompleta en la parte superior, con un peso de 762 kg.

(más…)

Read Full Post »