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Archive for 8/09/10

¿Sabía usted que hubo una película silente llamada La Virgen de la Caridad? Del cineasta cubano Ramón Peón y estrenada el 8 de septiembre de 1930. Los detalles en:

RAMÓN PEÓN: EL “GRIFFITH CUBANO”(1)

Por Arturo Agramonte y Luciano Castillo

Un pícaro en “el Hollywood del Caribe”

 

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Foto tomada de Vitral

http://www.vitral.org/vitral/vitral61/cine.htm

 

Al abrir la edición del viernes primero de marzo de 1929 del periódico El Mundo, los habaneros leyeron el anuncio del “más grande concurso para selección de tipos cinematográficos que jamás se haya celebrado”. Nadie sospechaba entonces que se trataba de la ingeniosa treta de un timador norteamericano llamado Lionel West, quien tras la idea de “trasladar Hollywood a La Habana”, pretendía aprovechar la credulidad del público y el delirante interés suscitado por el cine para una estafa. Cientos de personas —deseosas de convertirse en “estrellas cinematográficas nacionales”— desfilaron durante tres meses por el escenario del teatro Payret.

Aquel audaz Lionel West, decidido a transformar la capital cubana en una segunda meca del cine, se esfumó con la misma prisa con que organizó el famoso concurso para configurar el casting de una producción que nunca pensara realizar. En un intento por seguir su enigmático rastro, algunos cronistas criollos trataron de descifrar la identidad del autotitulado “descubridor” de Valentino. Cuál no sería la sorpresa cuando sus fuentes en Hollywood les revelaron que “con un nombre análogo existió un doble de un cowboy, quien no salió jamás en cámara y cuyo oficio verdadero era el de dependiente de farmacia”.(1)

El apasionamiento del cineasta cubano Ramón Peón (La Habana, 5 de junio de 1897), quien ya había rodado una decena de filmes de ficción desde su debut con Realidad (1920), lo involucró en aquella dudosa empresa. A diferencia de otros tramposos que le antecedieron, la cámara que operaba Peón no estaba vacía mientras West daba órdenes absurdas a los ingenuos aspirantes a “estrellas”, los cuales, previo el pago de cierta suma de dinero, eran sometidos a las pruebas. De haberse prestado conscientemente a aquellos manejos deshonestos, Peón habría visto afectado el prestigio adquirido con su tesón y profesionalidad.

Poco después, para mejorar —o restituir— su deteriorada imagen y evitar que, por su intervención publicitaria, el ultrajado público lo culpara de complicidad en un fraude de tales proporciones, el periódico El Mundo convocó a un concurso de argumentos originales. El ganador fue La Virgen de la Caridad, escrito por Enrique Agüero Hidalgo. Obra que, a pesar de su título, no trata un tema eminentemente religioso. “Trasladarlo al lienzo de plata”, prometió Peón a su autor, con quien sostenía fraternos vínculos.

Infatigable, Peón se vinculó con Antonio Perdices a otro fanático del cine, Arturo, Mussie, del Barrio y Dumbar, quien disfrutaba de una posición económica ventajosa, necesaria para poder acometer aquella arriesgada empresa. Con las iniciales de sus apellidos conformaron el nombre de la Sociedad Anónima B.P.P., que, no obstante ser formalizada oficialmente su constitución ante un abogado y notario público el 8 de enero de 1930, ya desde mucho antes se propuso la filmación de “una gran serie de producciones netamente cubanas”.(2) La compañía estrenó el 3 de octubre de 1929 en el teatro Martí su primera producción: El veneno de un beso, dirigida por Peón sobre un argumento escrito por un conocido periodista, Gonzalo de Palacio, bajo el seudónimo de Guy de Pelletier. Con su cabello engominado, Perdices, el “Valentino cubano”, dispuesto a dar el beso letal, abrazaba con ardor a la protagonista con sus ojos de ovino en trance de decapitación.

Y se hizo el milagro…

Entusiasmada por el éxito, la B.P.P. Pictures, después de convocar en abril de 1930 a todos los participantes en el concurso de El Mundo para seleccionar a los actores, decidió emprender en mayo la filmación de La Virgen de la Caridad. Estaba destinada a convertirse no solo en su última producción, sino en la película que cerró el período silente en Cuba, la más importante generada en la Isla por el cine comercial prerrevolucionario y la mejor obra en la prolífica filmografía de Ramón Peón.

De la “novela cinematográfica” transcribimos la escena culminante del argumento. Significa un punto de giro en la solución del conflicto que gravita sobre el romance entre Yeyo, joven campesino dueño de una finca, y Trina, hija de don Pedro del Valle, cacique del pueblo, opuesto a sus relaciones. El hijo de un rico hacendado ganadero, que retorna a Santa María del Rosario, se interpone entre los enamorados. Con maniobras ilegales ambiciona desalojar a los legítimos propietarios de sus tierras, adueñarse de ellas y, con el beneplácito paterno, casarse con la muchacha. Solo un milagro puede interceder por “aquellos dos seres que tantos contratiempos habían sufrido para ver al fin realizado su tan ansiado ideal”.

Ritica —abuela del protagonista— suspiró. Una idea parecía iluminarle. Levantó la cabeza de Yeyo que en su regazo acariciaba y mirándole tiernamente a los ojos le invitó expresándose:

—Ve y arrodíllate ante la Virgen y pídele que calme esa tempestad que en tu alma se desata.

(más…)

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Cuba y el mundo sienten sobremanera la muerte del reverendo Lucius Walker, el líder que tanto trabajó al frente del Movimiento de Solidaridad Pastores por la Paz:


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Cuba y el mundo sienten sobremanera la muerte del reverendo Lucius Walker, el líder que tanto trabajó al frente del Movimiento de Solidaridad Pastores por la Paz:

 

LUCIUS ESTARÁ CADA DÍA CON NOSOTROS

Mensaje para Ellen Bernstein y Gail Walker:

No hay palabras para describir el dolor ante la muerte de nuestro querido hermano Lucius.
Lo conocí en New York hace ya más de veinte años cuando forjamos una amistad que el tiempo fortaleció siempre. Lucius fue ejemplo insuperable de solidaridad y amor al prójimo. Su vida fue auténtica realización del verdadero espíritu cristiano.
Los cubanos guardaremos eterna gratitud a Lucius Walker, a IFCO y a los Pastores por la Paz por su lucha constante contra el cruel bloqueo económico que sufre nuestro pueblo y por la liberación de los Cinco compatriotas injustamente encarcelados durante doce años por tratar de evitar acciones terroristas.
Reciban Ustedes un fuerte abrazo solidario en este momento de pena.
Que la lucha continúe y se multiplique hasta conquistar para todos un mundo de paz y hermandad. Lucius estará cada día con nosotros, renacerá en la lucha hasta la Victoria Siempre.

Ricardo Alarcón de Quesada

Tomado de Cubadebate
http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/09/08/lucius-estara-cada-dia-con-nosotros/



DUELO EN CUBA POR LA MUERTE DE LUCIUS WALKER  

Importantes figuras de la iglesia cristiana en Cuba expresaron su dolor, después de conocerse la noticia del fallecimiento en New York, este martes, del reverendo Lucius Walker, líder del movimiento de solidaridad Pastores por la Paz.
El reverendo Marcial Miguel Hernández Salazar, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), comentó en exclusiva con la AIN, que Lucius Walker era un eslabón bien fuerte, de una cadena de luchadores por la justicia, por la paz, y por la ruptura del bloqueo económico que Estados Unidos impone a Cuba.
Creo que no es solamente un dolor para la Iglesia -agregó el Reverendo Hernández Salazar- porque Lucius transmitió la realidad de la vida eclesial en Cuba, contra todas las tergiversaciones, patrañas y mentiras que se habla acerca de la realidad religiosa en Cuba y en otros lugares, y no lo hizo solo por la Iglesia, sino por el pueblo y la nación cubana.
El presidente del CIC comentó además que los cubanos estarán agradecidos de él, porque no reparó en ponerse en la brecha, para ayudarnos a que el mundo comprendiera la realidad de la Isla.
Por su parte, Raúl Suárez Ramos, director del Centro Memorial Martín Luther King Jr., repasó pasajes de su larga y fructífera amistad con el religioso norteamericano.
El reverendo Suárez Ramos recordó que en esta lucha contra el bloqueo norteamericano contra la Isla, Lucius nos pidió que fuéramos a los Estados Unidos, nos distribuía en las iglesias los domingos para predicar, nos llevaba a entrevistas con los diferentes líderes de las denominaciones principales de Estados Unidos”.
También nos llevaba a Washington, al Congreso, especialmente con el caucus negro -agrega el religioso cubano- fue Lucius el que nos llevó a sus oficinas y allí conversábamos todo esto, y la estrategia que él realizaba estaba dirigida a aquellos congresistas que estaban dudosos, es decir, que no tenían todos los elementos para estar en contra o a favor del criminal bloqueo.
El director del Centro Memorial Martin Luther King Jr. está convencido de que Lucius pensaba que habían suficiente elementos bíblicos y teológicos, para que un cristiano, inevitablemente, tenía que ser revolucionario.
Así lo entendía, así lo predicada y lo enseñaba. Hacía su teología de una manera práctica, renovada, para que los creyentes estuvieran convencidos de que la opción en nosotros por la Revolución, independientemente de cualquier elemento ideológico, es esencialmente a causa de nuestra fe, subrayó.
Nacido el tres de agosto de 1930, el reverendo Lucius Walter fue un gran amigo de Cuba, un defensor de la Revolución y sobresalió en su lucha por la excarcelación de los cinco antiterroristas cubanos, prisioneros en Estados Unidos desde 1998.
Al frente del Movimiento de Solidaridad Pastores por la Paz, trabajó intensamente para poner fin al inmoral e injusto bloqueo económico de EE.UU. contra Cuba, proporcionando ayuda humanitaria al pueblo cubano a través de las Caravanas de la Amistad y brigadas de construcción.

Tomado de Cubasí

http://www.cubasi.cu/DesktopDefault.aspx?SPK=160&CLK=279179&LK=1&CK=142314&SPKA=35

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