Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 5/09/11

La joven poetisa Isaily Pérez González conversa con Juventud Rebelde sobre sus inicios en el género y sus experiencias como editora

Isaily Pérez González, poetisa cubana. Foto: Cortesía de la fuente

SANTA CLARA, Villa Clara.— Allí estaba frente a mí: con su cuerpo menudo e inquieto, emanando un brío sugestivo.

Cruzamos las primeras palabras cuando le solicité la entrevista. Ella prefería un cuestionario de antemano, con el derecho que le asiste a quien se va a someter a un interrogatorio.

Pero estuvo de acuerdo cuando le sugerí evitar esa frialdad de preguntas que se responden en la soledad sin la posibilidad de que el entrevistador pueda pulsar en el semblante, en el tono de voz o en los gestos, como trascienden más allá de las palabras, los sentimientos.

A la poetisa Isaily Pérez González le brotaron durante el diálogo sus grandes amores, traslúcidos en el rostro, y en la manera enfática con que habló de ellos.

—¿Cómo fueron los inicios?

—Desde pequeña leía mucho, diariamente. Uno de mis primeros recuerdos fue ir en un cochecito —tendría poco más de tres años— hojeando un libro de cuentos. Era imposible no leer en aquella época de ediciones deslumbrantes, venidas casi siempre del campo socialista, que me sedujeron para toda la vida. Empecé a escribir mucho después, siendo adolescente. Leer fue entender a los otros y al mundo; escribir era entenderme, explicarme ante mí.

—¿Cómo te diste a conocer?

—Cursando mi último año en la Universidad, en 1999 publiqué por vez primera. Letras Cubanas preparó la muestra Cuerpo sobre cuerpo que considero fundamental, pues sacó a la luz a excelentes poetas de mi promoción. Encontrarme allí fue una sorpresa para la comunidad literaria santaclareña —comunidad muy ilustrada y siempre alerta—, porque los pasos primeros suelen darse en los talleres literarios. Salté esa etapa que me parece importante porque soy un poco tímida y los talleres son espacios de relación.

—¿Qué significan para ti los premios?

—Algunos de mis poemas están publicados en dos libros: Una tela sobre el bosque (2008) y La vida en otra parte (2009); en casi todas las antologías que reúnen lo que pudiéramos llamar, para más comodidad «joven poesía cubana»; y en otras preparadas en el extranjero. Pudiera citarte mis premios, pero aunque los respeto, no me impresionan mucho. Me impresiona la obra. (más…)

Read Full Post »

El 8 de agosto de 2010 comenzó la peregrinación, por nuestra patria, de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba. En mayo recorrió Villa Clara.

LA VIRGEN EN MADRUGA

La última etapa del recorrido nacional de la virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, concluyó este domingo en la Arquidiócesis de La Habana.
La peregrinación, iniciada el 8 de agosto de 2010, reedita la realizada entre los años 1951-1952 del siglo pasado. Los fieles católicos acompañaron la escultura por pueblos y ciudades desde su partido del Santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, provincia oriental de Santiago de Cuba
El periplo comenzó cuando el obispo de Matanzas, monseñor Manuel Hilario de Céspedes, la entrego al cardenal Jaime Ortega en el poblado Niña Sierra, al noreste de la provincia Mayabeque. De ahí fue trasladada al poblado de Madruga, donde se celebró una misa pública.
La arquidiócesis de La Habana está compuesta por tres provincias civiles: Mayabeque, Artemisa y La Habana, las dos primeras aledañas a la capital.
Esta primera etapa del recorrido por la arquidiócesis incluye las provincias Mayabeque y Artemisa, y concluirá el 2 de octubre, cuando pase a la diócesis de Pinar del Río, extremo occidental, donde permanecerá hasta el 5 de noviembre. (más…)

Read Full Post »

El escritor granadino llega a exponer la mayor tragedia en la pérdida de la virginidad, cuando ésta ocurre en el incesto

Imagen del poeta granadino Federico García Lorca. La Opinión

Federico canta a la virginidad bajo diversos puntos de vista. Todos ellos impregnados del más recio españolismo. La santa, la muchacha mancillada, la casada frustrada…Todos han sido cantados por el poeta, cuando esta virtud se ha visto atropellada. Es en el poema de la Anunciación cuando podemos expresar, junto con el poeta, una de las más maravillosas descripciones que puedan leerse en lengua castellana: «Dios te salve, Anunciación/morena de maravilla,/tendrás un niño más bello/que los tallos de la brisa».

Entre sorprendida y gozosa contesta la Virgen al Ángel Anunciador: «¡Ay, San Gabriel de mis ojos!/¡Gabrielillo de mi vida!/Para sentarte yo sueño un sillón de clavellinas». Y, ahora viene el anuncio de la maternidad conservando la virginidad: «Dios te salve, Anunciación,/bien lunada y mal vestida,/tu niño tendrá en el pecho/un lunar y tres heridas». No puede ser más dulce y sencilla la contestación de la Virgen: «¡Ay San Gabriel que reluces!/¡Gabrielillo de mi vida!/En el fondo de mis pechos/ya nace la leche tibia». Y, verificado el milagro, se ha producido el Misterio de la Encarnación: «El niño canta en el pecho/de Anunciación sorprendida./ Tres balas de almendra verde/tiemblan en su vocecita».

Cuando el poeta desciende del comentario de la Santidad, cuando quiere expresar el deseo sexual de una mujer cualquiera, pero que conserva su virginidad, nos dice: «Como un incensario lleno de deseos,/pasas en la tarde luminosa y clara/con la carne oscura de nardo marchito/ y el sexo potente sobre tu mirada…». La casa de Bernarda Alba, está íntegramente dedicada a la lucha que en cinco hermanas existe entre el deseo sexual por un hombre y la defensa de la virginidad. Una de ellas, la menor, se desprende de todos los prejuicios represivos y consigue, aunque sólo fugazmente, entregarse al hombre que ama. Es tal su pasión que la proclama en voz alta, hasta excitar la envidia de sus hermanas. Cuando recapacita en su pecado y teme presentarse deshonrada ante su familia y, sobre todo, ante su madre, hembra furiosa y terrible, española total, se ahorca en el desván. Espantosa es la reacción de su madre. Acalla su sensibilidad ante el suicidio de la hija y sólo piensa en el comentario que puede surgir del pueblo y de las otras hijas. Hay un solo pensamiento para pronunciar la muerte de su hija: Que todo el mundo sepa que no ha perdido la virginidad. Y dice en la última frase de la obra: «¡Mi hija ha muerto virgen! Llevadla a su cuarto y vestidla como a una doncella. ¡Nadie diga nada! ¡Ella ha muerto virgen!». (más…)

Read Full Post »