Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for marzo 2021

El Peleida Aquiles en la guerra de Troya

Hoy llamamos héroe al personaje abnegado que se sacrifica en pro de una causa, o a la persona ilustre que se distingue por sus hazañas y virtudes. Hay héroes también en los relatos de ficción, son los protagonistas de las narraciones, tanto en literatura, como en teatro o cine.

En la mitología grecorromana, eran  los hijos de un dios o de una diosa con un mortal, como Eneas, hijo del príncipe Anquises y de Venus Afrodita; o Aquiles, que era hijo de Peleo y de nereida Tetis. La palabra nos llegó desde el latín heros, -ōis, y este del griego. ἥρως (heros); la forma femenina se originó en el griego ἡρωΐνη (heroïne).

En la épica de Homero, los héroes se destacaban por sus luchas entre ellos y con los mortales; el héroe era un personaje ideal que reunía las dos grandes virtudes o άρετάς (aretás): 1) la άρετή (areté) espiritual (serenidad, coraje y generosidad) y 2) la areté corporal (salud, fuerza y belleza).

Más tarde, la palabra se adoptó para calificar al guerrero intrépido, capaz de grandes hazañas y finalmente para denominar al protagonista de obras de ficción.

Hoy en día las cosas han cambiado. Los héroes del siglo XXI son más bien los jugadores de fútbol —seguidos por miles de personas en los estadios y por millones en la televisión—, los actores y actrices de cine, y algunos líderes políticos. O los superhéroes, personajes de ficción de poderes sobrenaturales, divulgados por las tiras cómicas y la televisión.

De La palabra del día, por Ricardo Soca

Read Full Post »

Foto: © Archivo EFE/Sergey Dolzhenko

Escuchar

El término siévert, con tilde, es la adaptación al español del nombre de esta unidad con la que se mide la radiación absorbida por la materia viva.

En la prensa es frecuente encontrarla escrita sin tilde: «La comunidad europea hace hincapié en el registro de la dosis de radiación recibida por los profesionales sanitarios y reduce los niveles a 150 milésimos de sievert», «Los médicos tendrán que informar al paciente de cuánta radiación recibe en sieverts durante las pruebas médicas» o «Un robot que opera en Fukushima registró una radiación de 210 sieverts».

Del mismo modo en que se han adaptado al español otras unidades de medida (vatio, y no watt, o julio, y no joule), el término sievert, que figura en el diccionario académico en letra cursiva, también puede adaptarse añadiéndole la tilde que según las normas de acentuación le corresponde: siévert.

Su forma en plural es siéverts, también con tilde, y Sv es el símbolo con el que se representa.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «La comunidad europea hace hincapié en el registro de la dosis de radiación recibida por los profesionales sanitarios y reduce los niveles a 150 milésimos de siévert», «Los médicos tendrán que informar al paciente de cuánta radiación recibe en siéverts durante las pruebas médicas» y «Un robot que opera en Fukushima registró una radiación de 210 siéverts».

En cuanto a gray, otra de las unidades que también mide la radiación absorbida, su escritura no plantea problemas de adecuación al español, por lo que puede mantenerse y escribirse en redonda; sin embargo, su plural en español, con poco uso en los medios, sería grais.

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

Read Full Post »

Escultura de un balón de fútbol erigida por la UEFA en 2014, en memoria de un partido que jugaron soldados británicos y alemanes en la tregua navideña de 1914

En el castellano de hoy, llamamos tregua al cese temporario de hostilidades en un conflicto bélico y, metafóricamente, a conflictos de otro orden, laborales, políticos o interpersonales. También lo usamos para referirnos a una interrupción del trabajo para descansar: Trabajé toda la semana, pero hoy me di una tregua.

La palabra llegó al latín hispánico en el siglo V, con los invasores germánicos, bajo la forma treuga. Los godos aportaron no muchas palabras a nuestra lengua, en general, trata de términos vinculados a la guerra.

La forma treuga permaneció en el castellano hasta el siglo XV, como vemos en este documento en el que Fernando el Católico da instrucciones para negociar una tregua con Génova, con la mediación del Papa:

[…] otro studio no tenemos sino debellar a los moros, por los dichos respectos nos plazera se platique y firme la dicha  treuga interueniendo en ello Su Sanctidad (Corde).

Para los godos, trĭggwa significaba ‘tratado’. Esta voz se derivaba del antiguo alto alemán, lengua en la cual significaba ‘fe, confianza’ lo que semánticamente tiene sentido, puesto que toda tregua se basa en una promesa en la que hay que creer.

Read Full Post »

Foto: © Archivo EFE/Nathalia Aguilar

Escuchar

La escritura recomendable del acrónimo de Mercado Común del Sur es Mercosur, solo con la inicial mayúscula.

En los medios económicos es habitual leer «¿Cuáles son los países del MERCOSUR?», «MERCOSUR tiene gran importancia para España y para la Unión Europea» o «Para la Argentina, el MERCOSUR es la plataforma donde propiciar una apertura al exterior».

Tal y como se explica en la Ortografía de la lengua española, es frecuente que los acrónimos (siglas que pueden leerse con naturalidad en español sílaba a sílaba) construidos a partir de nombres comunes se incorporen al léxico —ovnisidaláser— y se escriban íntegramente en minúsculas, y en el caso de aquellos que provienen de nombres propios, si tienen cinco letras o más —UnicefUnescoSareb—, se escriban solo con mayúscula inicial.

Siguiendo esta pauta, la escritura aconsejable de este acrónimo es Mercosur, frente a MERCOSUR.

Por lo tanto, en los ejemplos iniciales habría sido preferible escribir «¿Cuáles son los países del Mercosur?», «Mercosur tiene gran importancia para España y para la Unión Europea» y «Para la Argentina, el Mercosur es la plataforma donde propiciar una apertura al exterior».

VER TAMBIÉN

➤ siglas y acrónimos, claves de redacción

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

Read Full Post »

San Ambrosio impide la entrada de Teodosio a la Catedral de Milán.
Óleo de Anthony van Dyck.

Se trata de un adjetivo que  se aplica a las tierras que están del otro lado de un límite o frontera. Nos llegó desde el francés limitrophe, y este de latín tardío limitrŏphus, pero su historia es más remota y curiosa.

En efecto, limitrŏphus era un híbrido surgido seguramente por vía culta alrededor del siglo IV, proveniente del latín clásico limes, -itis ‘límite’ y del griego τροφή (trofé) ‘alimentación’.

Las primeras tierras que se llamaron limitrŏphus eran aquellas que, en tiempos del emperador Teodosio el Grande (379-392 d. C.), se cultivaban para alimentar a las tropas que custodiaban las fronteras del imperio romano, ya muy debilitadas por la presión de los pueblos germánicos que pugnaban por expandirse. En siglos posteriores, ese significado se amplió para adjetivar cualquier límite territorial.

Limes, itis está también en el origen del latín vulgar peninsular limde, voz registrada en 934, de la cual se derivaron lindero, lindante, colindante.

También dio lugar al adjetivo liminaris ‘del umbral de la puerta’, de donde procede preliminar, etimológicamente ‘antes del umbral’.

De La palabra del día, por Ricardo Soca

Read Full Post »

Foto: Pixabay

Escuchar

Verbos como tachar tildar introducen el juicio negativo que se expresa con la preposición de, no con como.

En los medios pueden verse frases como las siguientes: «El presidente y otros líderes de la izquierda española los han querido tachar como peligrosos derechistas», «El líder chavista se impuso con holgura en los comicios de mayo pasado, tachados como fraudulentos» o «El presidente Andrés Manuel López Obrador felicitó al director y tildó como “buenas noticias” los premios internacionales que reconocen el filme de Cuarón».

Tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, la valoración negativa con la que se tilda o tacha a alguien o algo viene introducida por la preposición de, no por como.

Por otra parte, se recuerda que el Diccionario de la lengua española define el verbo tachar como ‘atribuir a algo o a alguien cierta falta’ y el verbo tildar como ‘señalar a alguien con alguna nota denigrativa’. Estos verbos, por tanto, no se emplean para ensalzar o emitir juicios positivos, contextos en los que es preferible optar por calificar o considerar.

Así pues, en los ejemplos iniciales lo adecuado habría sido escribir «El presidente y otros líderes de la izquierda española los han querido tachar de peligrosos derechistas», «El líder chavista se impuso con holgura en los comicios de mayo pasado, tildados de fraudulentos» y, al tratarse de un juicio positivo, «El presidente Andrés Manuel López Obrador felicitó al director y consideró como “buenas noticias” los premios internacionales que reconocen el filme de Cuarón».

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

Read Full Post »

Las pāginas de los autores de la antigüedad.

Con la llegada de la internet, hemos adoptado la palabra página, para denominar un portal de la web, o también un mero archivo de ese portal, pero la historia es mucho más antigua, como todo el mundo sabe.

Para los romanos, pāgina significó inicialmente ‘cuatro hileras de vides unidas por un rectángulo’. La palabra se derivaba del verbo pangere ‘clavar’, ‘hincar’. Sin embargo, en poco tiempo, escritores clásicos romanos como Cicerón, Juvenal y Plinio la adoptaron con el significado de ‘lámina de papiro’ y ‘obra literaria’, con base en la idea de la forma cuadrangular de un plantío de vides.

Muchos siglos más tarde, con la invención de la imprenta por Gutenberg, se fijó el significado de ‘cada una de las hojas de papel de un libro o cuaderno’.

De La palabra del día, por Ricardo Soca

Read Full Post »

Older Posts »