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Posts Tagged ‘Clara Rosa Niebla Cuello’

Conocí a Clarita Niebla en un postgrado sobre José Martí y Nuestra América, y desde entonces asisto a cuanto postgrado sepa que ella imparte. ¿La causa? Es una maestra en el sentido amplio de la palabra que irradia sabiduría, ternura, amistad, y se gana el afecto de cuantos la conocen. Martiana de pura cepa, defiende a capa y espada el ideario de José Martí, y trasmite todo cuanto sabe sobre nuestro Héroe Nacional. Por eso no puedo sustraerme a la tentación de publicar esta entrevista que le hicieron con motivo del medio siglo de la Campaña de Alfabetización librada en Cuba en 1961, de la cual ella fue partícipe.

LA LUZ DE CLARITA

Por Leslie Díaz Monserrat

La licenciada en Español y Literatura Clara Rosa Niebla Cuello ha dedicado toda su vida a enseñar. Tal vez porque posee el espíritu inquieto de quienes quieren compartir todo lo que saben e irradian luz de conocimiento. Martiana de corazón. Muchas han sido las escuelas en las que ha trabajado todos estos años e incontables los alumnos que la han tenido ante el pizarrón. Sin embargo, recuerda con especial cariño a sus estudiantes del Escambray.

Clarita NIebla
                       Clarita Niebla, maestra y martiana hasta la médula.  Foto: Yandrey Lay Fabregat

—¿Cómo llega Clarita a esa zona montañosa del centro del país?
—Al  Escambray llegué con la Campaña de Alfabetización, el 3 de mayo de 1961. Allí me ubicaron en una zona situada entre Fomento y Cabaiguán, que se llama Crucero Quemaditos. Recuerdo que ya estaba oscureciendo y caía un torrencial aguacero cuando me llevaron dos milicianos hasta la casa de los campesinos que me acogerían. Yo tenía 18 años y estaba estudiando en la Escuela Normal de Maestros, pero al Fidel inaugurar la Ciudad Escolar Abel Santamaría, en Santa Clara, pidió la disposición de los jóvenes para integrar las brigadas Conrado Benítez y de la escuela me incorporé a la Campaña.

—Y la familia, ¿estuvo de acuerdo con la decisión de irse a alfabetizar?
—Mis padres no querían que estuviera lejos de casa. Se estaban viviendo momentos difíciles de acciones contrarrevolucionarias en Cuba. En La Habana habían incendiado la tienda El Encanto, y la agresión a los aeropuertos, el día 15 de abril, alarmó a todos. El 16 de ese mes se proclamó  el carácter socialista de la Revolución y nosotros salimos el 17 para Varadero, a un curso que debíamos recibir, y ese mismo día desembarcaron las tropas mercenarias por playa Girón. «Mi familia temía por mi vida y el ejemplo fue Manuel Ascunce, lo que le pasó a él me hubiese podido pasar a mí o a cualquier otro brigadista. Pero cuando ellos vieron que los campesinos nos querían y cuidaban como a sus propios hijos, se sintieron más tranquilos». (más…)

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