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Rosas

A MI MADRE (Felicidades, Mami *)

Madre del alma, madre querida,
Son tus natales, quiero cantar;
Porque mi alma, de amor henchida,
Aunque muy joven, nunca se olvida
De la que vida me hubo de dar.

Pasan los años, vuelan las horas
Que yo a tu lado no siento ir,
Por tus caricias arrobadoras
Y las miradas tan seductoras
Que hacen mi pecho fuerte latir.

A Dios yo pido constantemente
Para mis padres vida inmortal;
Porque es muy grato, sobre la frente
Sentir el roce de un beso ardiente
Que de otra boca nunca es igual.

*Ofelia López Pérez

Mami a las puertas de los 83 años: merecido homenaje

Para mi madre: Caricias, de Gabriela Mistral

Ofelia

Ofelia, poema de Juan Gelman

Mujer, poema de Gabriel Impaglione

Mi mami cumple 85 años

 

 

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Ofelia, Pella, Fella, Ofe, mi Mami

Mi madre, Ofelia López Pérez, cumple hoy 86 años.

Sé que recibirás muchas felicitaciones y regalos, te sabes ganar el cariño de todos los que te conozcan.

Para ti, mi eterno amor de hija y, además, este poema de un gran poeta mexicano:

A MI MADRE, DE MANUEL GUTIÉRREZ NAJERA*

¡Madre, madre, si supieras
Cuántas sombras de tristeza
Tengo aquí!
¡Si me oyeras, y si vieras
Esta lucha que ya empieza
Para mí!

Tú me has dicho que al que llora
Dios más ama; que es sublime
Consolar:
Ven entonces, madre y ora;
Si la fe siempre redime,
¡Ven á orar!

De tus hijos el que menos
Tu cariño merecía
Soy quizás;
Pero al ver cual sufro y peno
Has de amarme, madre mía
Mucho más.

¡Te amo tanto! Con tus manos
Quiero á veces estas sienes
Apretar!
Ya no quiero sueños vanos:
Ven ¡oh, madre! que si vienes
Vuelvo á amar!

Sólo, madre, tu cariño.
Nunca, nunca, se ha apagado
Para mí!
Yo te amaba desde niño;
Hoy la vida he conservado
Para ti!

Muchas veces, cuando alguna
Pena oculta me devora
Sin piedad,
Yo me acuerdo de la cuna
Que meciste en la aurora
De mi edad.

Cuando vuelvo silencioso
Inclinado bajo el peso
De mi cruz,
Tú me ves, me das un beso
Y en mi pecho tenebroso
Brota luz! (más…)

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¡Mi Mami cumple 85 años!

Mi Mami ya llegó a los 85 años, una suerte para ella, enorme para mí y para todos los que la queremos, que es una cifra enorme y respetable.

¿Qué estarías pensando ese día?

Ofelia López Pérez pequeñita

¿Y el día de tu cumpleaños?

Ofelia López Pérez cumple 85 años

¡FELICIDADES, MAMI!

¡FELICIDADES, PELLA!

¡FELICIDADES, FELLA!

¡FELICIDADES, OFE!

¡FELICIDADES, OFELIA!

¡FELICIDADES, MARÍA OFELIA!

¡FELICIDADES, OFELITA!

Si la quiere conocer, vea estos enlaces a posts dedicados a Mami Ofelia:

Mami a las puertas de los 83 años: merecido homenaje

Para mi madre: Caricias, de Gabriela Mistral

Ofelia

Ofelia, poema de Juan Gelman

Mujer, poema de Gabriel Impaglione

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Ofelia. Juan Gelman

Este poema de Juan Gelman lo dedico a mi madre, Ofelia, que cumple 85 años. ¡Felicidades, Mami!:


flores.jpg
esta ofelia no es la prisionera de su propia voluntad
ella sigue a su cuerpo
espléndido como un golpe de vino en medio de los hombres
su cuerpo estilo renacimiento lleno de sol de Italia pasa por buenos
aires
ofelia yo en tus pechos fundaría ciudades y ciudades de besos
hermosas libres con su sombra a repartir con los amantes mundiales
ofelia por tus pechos pasa como un temblor de caballadas a medianoche
por Florencia
tus pechos altos duros come il palazzo vecchio
una tarde de verano de 1957
iba yo rodeado de tus pechos sin saberlo
era igual la delicia la turbación el miedo
las sombras empezaban a andar por las callejas con un olor
desconocido
algo como tus pechos después de haber amado
eras oscura ofelia para entonces y enormemente triste
una adivinación una catástrofe
un oleaje de olvido después de la ternura
una especie de culpa sin castigo
de furia en paz con su gran guerra
andabas por Florencia con tus pechos yendo y viniendo por sombras
con saudade de mí seguramente
tu hombro izquierdo digamos
lloraba a tus espaldas o largaba sus ansias lentas en el crepúsculo y
ellas venían a mi sangre
o eran un temblor como un presagio
gracias te sean dadas ojos míos
yo les beso las manos bésoles muy los pies
gracias narices muchas gracias oídos con que escucho
los ruidos
de la ofelia
antes apenas era una ciudad de Italia
sus tiros me llenaban de otra desgracia el corazón.

Juan Gelman, poeta, traductor y periodista. (Villa Crespo, Buenos Aires, Argentina, 3-5-1930)

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Este poema de Gabriel Impaglione lo dedico a mi madre, Ofelia, que cumple 85 años. ¡Felicidades, Mami!:

Mariposas blancas. Flor nacional de CubaEsencia original del pan y la alegría.
Ramo de luz que viene
por el hijo de la sombra,
le otorga palabra y fundamento,
confiere verdadera estatura de hombre
y con un soplo apenas,
brisa de claridad, avenida
de invisibles mariposas,
extiende el sendero del amor en la tierra.

Multiplicadora de nombres y geranios,
sabores, fusiles y banderas
(que es mujer la Patria
y Mujer la dignidad y la rosa.)

Establece primaveras con la boca
y gobierna los ciclos y las cosas.
Núcleo celeste
corazón del tiempo
fortaleza de la ternura.
En sus mareas el sol y la luna
son peces de plata que convocan
los oficios del hombre y de los sueños.

¡Ay cántaro del día!
Puñado de agua, llama
en el silencio de las horas huecas.
Mitad que me desmuere.
Honda plenitud de la maravilla.

Gabriel Impaglione
, poeta y periodista argentino. Tiene publicados los títulos: Echarle pájaros al Mundo, Breviario de Cartografía Mágica, Bagdad y otros poemas, y Poemas Quietos (compartido). Edita en sociedad el portal LujánArgentina. También tiene el blog Isla Negra.

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ofelia-lopez-perez.jpg

Mi madre, Mami, Ofelia, y para tantos: Fella, Pella y Ofe, cumple años, y cuánto anhelo que cumpla muchos más, al lado mío y de sus nietos y su biznieto, y los otros que vendrán. Madre es una palabra maravillosa, pero ella la convierte en divina.

Mami con cerquillo en butaca de mimbre

Nació el 10 de noviembre de 1925, en Cienfuegos. Su signo zodiacal es el escorpión y en el horóscopo chino, el buey.

Mami y abuela Amparo

Mami y abuela Amparo.

Yo le deseo todo el amor del mundo, para hoy y para siempre, pero no tengo que hacerlo, ella es amada por cuantos la conocen. Es de origen griego el nombre de Ofelia, se deriva del término griego ‘Ofeles’: ‘Aquella que siempre está dispuesta a ayudar’, ¡y qué bien le hace honor a su nombre! Se preocupa por todos, a los que ayuda y les brinda la frase de cariño, el consejo oportuno.

Mami con mi tío José Ramón

Mami y mi único tío, José Ramón.

Es Fella para su hermano José Ramón, sus tíos, sus primos y los que la conocieron en su juventud; ya quedan pocos, pero que la quieren muchísimo. Y Ofelia, para los que la conocieron mucho después, en Santa Clara.

Mami, mi madrina Chencha, mi prima Carmita, mi amiguita Maritza y yo

Mami, mi madrina Chencha, mi prima Carmita, mi amiguita Maritza y yo.

Pella, para sus nietos (mis hijos Abel y Abdel), su biznieto Andy, mis nueras Katy y Yoli, mi prima Rita y sus descendientes, mis amigos, los vecinos más allegados.

Mami con Andy de 10 meses

Mami con su biznieto Andy.

Así le comenzó a decir mi hijo Abel cuando empezó a hablar, y por supuesto, mi hijo Abdel lo imitó, y así sucesivamente. También le dicen Pella las gemelas Roxana y Rose Mary, que queremos como si fueran de la familia, y los suyos.

Linamarys

Ofe fue invención exclusiva de Linamarys, la niña que cuidó tantos años para que su mami pudiera trabajar y que la adoraba. Tanto, que cuando su papá le estaba enseñando los números, y no se acordaba del ocho, cuando él le propuso: “O…”, ella enseguida contestó: “¡Ofe!” Ahora le dicen Ofe también su hermanito David y sus padres.

Mami con Israelito, mi sobrino trotamundos

Mami y mi sobrino postizo trotamundos.

Para mí siempre ha sido Mami. Ya cumple 83 años. Son muchos, pero no lo parece. Siempre está dispuesta. Todavía está ágil, y le encanta salir para la bodega, la placita, y no deja de visitar a los vecinos enfermos. ¿Será por eso que algunos te dicen patica caliente?…

Mami conmigo en brazos, su prima hermana Alicia y mi primita Carmita

Mami conmigo en brazos, su prima hermana Alicia y mi primita Carmita

Sé que a veces no me doy el tiempo para decirle cuánto la quiero. Y sé que hago mal, pero es que soy así. El cariño lo expreso en otras formas, a mi manera. Ella lo sabe, aunque yo no se lo diga. No nos damos cuenta de que lo que no hicimos o no dijimos a tiempo nos dolerá algún día y lo lamentaremos siempre, sobre todo si es a quien nos trajo a la vida, y no solamente nos la dio, sino que nos entregó la suya.

Mami conmigo

Mami y yo.

Hace poco recibí un email con un mensaje muy educativo que se llama: Padres malos… hijos buenos, y enseguida me vino a la mente la madre “mala” que me hizo una hija buena. Siempre se preocupó por mi salud, mis tareas de la escuela. En la adolescencia y la juventud, y un poquito más allá, quiénes eran mis amigos, a qué hora regresaba de las fiestas. Mami, ¿te acuerdas cuando salías con el papá de Martica a buscarnos si no habíamos regresado del pre? Tremendo acompañante era Marcos, siempre dispuesto, y tan grande lo veíamos desde nuestra estatura de adolescente que le decíamos el mastodonte. ¿O cuando atrasabas el reloj para que solo tú y yo supiéramos a qué hora había regresado por la noche?

Mami y yo en el pasillo

Mami y yo.

Piensa que aún tiene que cuidarme. Se preocupa todavía si no he regresado del trabajo, y me llama por teléfono: ¿Te falta mucho? No importa si es de día o de noche, su inquietud es la misma. Y durante mis varias visitas al quirófano, estoy segura de que ha sufrido junto conmigo, incluso, mucho más que yo.

Mami y mi hermana Cary

Mami y mi hermana Cary.

Ella es, y ha sido, mi madre, mi padre, no porque no lo tuviera, sino porque no viví a su lado, y por supuesto, no lo tuve cuando más lo necesité, aunque lo quise muchísimo; también, mis abuelos, porque la materna murió cuando mi mamá era una niña y los otros vivían lejos… Por eso la admiro tanto, porque sé de todos los trabajos que pasó para criarme, educarme, mantenerme. Sus enseñanzas y su ejemplo valieron la pena. Se lo agradezco infinitamente.

Mami, Angelito, Abel, Abdel y yo

Mami, Angelito, Abel, Abdel y yo.

No puedo pasar por alto que gracias a ella pude seguir trabajando cuando tuve a mi primer hijo, Abel, pues no le dieron capacidad para un círculo infantil hasta los cinco años, y ella, muy amorosa, lo recibía con los brazos abiertos cada mañana. Y aunque Abdel sí pudo comenzar en el círculo más temprano, también requirió de sus cuidados cuando fue necesario. Siempre me ayudó en todo con ellos, cuando no vivía con ella y cuando regresé a su casa.

Mami con Andy cargado (9 meses, ya tiene 2 años y medio), mis hijos, mis nueras y yo

Mami, al centro con Andy, Abdel, Katy, Amparo, Yoli y Abel.

Mami, ¡TE DESEAMOS UN FELIZ CUMPLEAÑOS! Permíteme poder felicitarte muchos años más. Gracias por todo tu amor, tus desvelos, y hasta tus regaños y persecuciones. ¡Me han servido tanto!

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