Feeds:
Entradas
Comentarios

Escuchar

La expresión «viernes negro» es preferible en español a Black Friday, que también puede alternar con otras como viernes de descuentos, viernes de ofertas, viernes de compras…

En alusión al día que comienza la temporada de compras navideñas en los Estados Unidos —inmediatamente después del Día de Acción de Gracias— y en cada vez más países, en los medios informativos es frecuente encontrar frases como «Todos los descuentos del Black Friday», «Sácale el jugo al “Viernes Negro”» o «El Black Friday 2020 contagia al comercio y las cadenas de moda».

Aunque en sentido estricto no se trata de un nombre propio ni de una festividad —lo que lleva a escribir esta expresión con iniciales minúsculas y a entrecomillarla—, la gran extensión alcanzada por esta campaña hace que su denominación empiece a percibirse como un nombre propio. En este caso no resulta inadecuado escribirlo con iniciales mayúsculas y es innecesario resaltarlo con comillas.

Por otra parte, en México se halla plenamente asentada la expresión Buen Fin para designar un fin de semana de noviembre de características similares, concebido para impulsar el comercio mediante ofertas atractivas. A partir de ahí es posible emplear, por analogía, Buen Viernes como alternativa a Black Friday.

Por último, también se puede recurrir a otras denominaciones que se encuentran a veces en los medios, como viernes de descuentos, viernes de ofertas o viernes de compras. En estos casos es recomendable utilizar la minúscula por tratarse de expresiones meramente descriptivas.

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Todos los descuentos del “viernes negro”», «Sácale el jugo al Viernes Negro» y «El Buen Viernes 2020 contagia al comercio y las cadenas de moda».

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

El Centro Provincial del Libro y la Literatura le gustaría contar con tu presencia en la presentación del poemario para niños El Libro de todas las lunas, de Lidia Meriño, y el libro de cuentos para adultos Tour Cuba, de Arístides Vega, ambos publicados por Ediciones Matanzas justo cuando la
pandemia comenzó a azotar al país y no hubo posibilidad de ser presentados en nuestra ciudad.

Este viernes 27 de noviembre a las dos de la tarde en el Museo de Artes Decorativas, en Santa Clara, se hará posible la presentación de ambos
títulos, cuya responsabilidad estará a cargo de los destacados escritores Leydi González Amador y Yandrey Lay Fabregat.

Como Lidia y Arístides están muy felices de poder reunirse con sus lectores en esta actividad, cuya entrada será libre y gratuita, actuarán también la
pianista Ana Laura Rodríguez Meriño y el tresero Samuel Caluff.

Arístides Vega Chapú

Mariana Enriqueta Pérez Pérez invita a su tertulia mensual, el 20 de noviembre, en el Museo de Artes Decorativas, en Santa Clara. el invitado es el poeta Edelmis Anoceto Vega.

Foto: ©Archivo EFE/Francis R. MalasigEscuchar

Foto: ©Archivo EFE/Francis R. Malasig

Escuchar

Los nombres con los que se conocen los tifones, ciclones y huracanes no necesitan marcarse con cursiva, comillas ni ningún otro resalte, de acuerdo con la Ortografía de la lengua española.

Es frecuente encontrar en las noticias frases como «El tifón ‘Goni’ se dirige a Vietnam tras su paso por Filipinas» o «China activa su máxima alerta por el tifón Haiyan», en las que habría sido preferible escribir «El tifón Goni se dirige a Vietnam tras su paso por Filipinas» y «China activa su máxima alerta por el tifón Haiyan».

Además, se recomienda mantener el artículo cuando de forma oral o escrita se mencionen los huracanes, tifones o ciclones directamente por su nombre propio: el Goni, mejor que Goni.

Por otra parte, si se emplea el prefijo super- para expresar la gran magnitud del tifón, lo adecuado es escribirlo sin tilde y unido a la palabra que acompaña (supertifón, no súper tifón ni súper-tifón), tal y como señala la Ortografía.

En cuanto al género, tanto las tormentas tropicales como los huracanes y tifones son todos ciclones, por lo que, cuando se mencione un huracán que luego se convierte en tormenta, lo aconsejable es unificar el género empleando el artículo masculino el (tifón) Goni—, recurso que permite mantener la coherencia en la denominación del fenómeno atmosférico en sus distintas etapas.

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

Autorretrato después de la gripe española, de Edvard Munch.

¿Cuál es el origen de las palabras? ¿Cómo ha evolucionado su uso? ¿Cómo se llegó a su significado actual? En una nueva entrega de «La vida de las palabras», una serie de artículos dedicados a bucear en los orígenes de algunos vocablos, hablamos de gripagripegrip e influenza. Recuerde que el Nuevo diccionario histórico del español ofrece esta información pormenorizada gracias a exhaustivos métodos en los que confluyen la lingüística, la filología y la informática. 

Estamos ahora en plena campaña de vacunación de la gripe; si consultamos el NDHE, podremos ver que esta palabra (gripe) se registra por primera vez en 1837, en un artículo publicado en El Español (Madrid) en el que se indica que, en una compañía militar, ha habido una «baja de 600 hombres que han pasado al hospital atacados de la gripe, que continúa haciendo estragos, y nos está inundando los hospitales».

Pero en traducciones de obras médicas también se documenta grip, lo que parece demostrar que durante cierto tiempo (al menos, durante la segunda mitad del siglo xix) en español se usó este vocablo, que se ajustaba más a la pronunciación de su étimo francés. De hecho, el galicismo crudo grippe se localiza, en 1775, en otro artículo, aparecido en el Mercurio Histórico y Político (Madrid), que da noticia de una enfermedad que se está convirtiendo en una epidemia: «Un catarro, que se atribuye á las nieblas que hemos tenido aquí durante algunas semanas, ha causado una epidemia universal, semejante á la que tubimos años pasados, á la qual se dió el nombre de la Grippe. Esta enfermedad, que consiste en una tós fuerte y freqüente, con pesadez de cabeza, sequedad en la garganta, cansancio y calentura, obliga á guardar la cama tres ó quatro dias; pero no es peligrosa sino para los ancianos y asthmáticos» (justo menciona dos de los grupos vulnerables a los que hoy, afortunadamente, protege la vacuna).

Pero en varios países de América (como Colombia, México y Uruguay) hoy se usa la voz gripa. Y, si antes veíamos que se achacaba la causa a unas nieblas, otras denominaciones de esta enfermedad se deben en última instancia al origen que se le atribuía. Así, desde el siglo xix se emplea en español influenza (que es, por otra parte, la denominación del virus que la causa), una voz que procede del italiano y que parece que recibió este nombre en ese idioma porque se creía que un fluido o un influjo celestial era el causante de la dolencia. Además, en esta misma centuria se empleó ocasionalmente la palabra influencia como sinónimo de gripe («cuando la calentura mucosa ha reinado epidémicamente, ha recibido en diferentes épocas el nombre de influencia en el norte de Europa: en Francia se llama vulgarmente la grippe, ó resfriado»).

El Nuevo diccionario histórico del español

El Nuevo diccionario histórico del español (NDHE)se puede consultar gratuitamente en Internet con más de 5610 artículos publicados en los que busca presentar, de un modo organizado, la evolución del léxico español a lo largo del tiempo hasta la actualidad.

Su objetivo fundamental consiste en ofrecer a los filólogos y al público en general aquella información relevante sobre la historia de las palabras que les permita interpretar los textos del pasado y del presente. Para ello se da cuenta del cambio que han experimentado las palabras en su significado e incluso de los usos lingüísticos accidentales de una época determinada.

De Real Academia Española

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es piramides_0.jpg
La esfinge de Guiza, junto a la pirámide de Keops, representa la fuerza del león y la inteligencia humana, con el rostro del faraón.

La pirámide se define en geometría, como un ‘sólido que tiene por base un polígono cualquiera y cuyas caras, tantas en número como en los lados de aquel, son triángulos que se unen en un punto, llamado vértice (DLE).

Las pirámides de Egipto son las más emblemáticas, como legado poderoso, que la humanidad recibió desde hace 4.700 años. Fueron construidas, como criptas reales para albergar los restos mortales de los faraones egipcios, con bloques de piedra recubiertos con calcio. Se ven hasta hoy como grandes construcciones de color blanco. Las más famosas son las de Keóps, Kefrén y Micerinos erigidas en la planicie de Giza, pero hay centenares de ellas que se fueron construyendo a lo largo de los siglos.

La palabra fue tomada del latín pyrămis -ίdis, y este, del griego πυραμίϛ -ίδος, del mismo significado (y no ‘pastel de harina de forma piramidal’, como también se ha sugerido). La voz griega se formó a partir de πυρόϛ (pyrós) ‘hoguera, pira’ (y no ‘harina  de trigo’), en el entendido de que en una hoguera el fuego se levanta en forma de pirámide.

Пυρόϛ (pyrós) está presente en nuestra lengua en palabras como pirograbado ‘grabado a fuego’, pirofórico ‘que arde espontáneamente en contacto con el oxígeno’, pirotecnia ‘tecnica de fabricar cohetes explosivos y fuegos artificiales’ y, por supuesto pira, de πυρά (pyrá) ‘hoguera’.

De La palabra del día, por Ricardo Soca

Llamamos clandestino a aquello que es secreto o que se desea mantener oculto, en especial por temor a la ley o a las autoridades o, incluso, al descrédito causado por el rechazo de la sociedad ante determinados comportamientos. El diccionario de la Academia española le adjudica el significado de ‘secreto, oculto, y especialmente hecho o dicho secretamente por temor a la la ley o  para eludirla’.

Su sentido se ha mantenido intacto desde el latín clandestinus, derivada de clam ‘furtivamente, a escondidas’, que se formó a partir de la raíz prehistórica indoeuropea kel- ‘ocultar’.

Era voz de uso corriente en los siglos XV y XVI, referida, en general, a amores adúlteros o a casamientos de cristianos con moras o judías, como nos muestra este texto de Antonio de Guevara, extraído de su Libro primero de las epístolas familiares (1513):

El casamiento que se hace clandestino y abscondido, digo que procede de gran liviandad, y sale de mucha crueldad, porque da a todos los vecinos que decir, y a los viejos de que hablar (Corde).

La raíz kel- también está en la base de yelmo, procedente del germánico hĕlm, que produjo asimismo el inglés actual helmet. Con el prefijo griego ευ- dio lugar a eucalipto ‘árbol cuya semilla está escondida’.

 De La palabra del día, por Ricardo Soca