Feeds:
Entradas
Comentarios
La keniana Brigid Kosgei rompió en 2019 el récord mundial de maratón

Esta palabra inglesa entró al castellano con el significado de ‘plusmarca’, o sea, ‘marca máxima de algún deporte u otra actividad’.

Si bien record tiene ese significado en inglés, lo cierto es que en esa lengua se le asigna también función verbal, con el significado de ‘tomar nota’ o ‘guardar registro’ escrito o grabado.

Lo que no mucha gente sabe es que se trata de un vocablo de origen latino, que llegó al inglés a través del francés. En efecto, record fue incorporada al inglés a partir del francés antiguo recorder ‘recordar’, que proviene, como sabemos, del latín cor ‘corazón’), que también está en el origen de cordial, coraje, concordia, entre otras palabras. En el francés actual, recorder significa también ‘repetir algo hasta memorizarlo por completo’.

¿Y cuál es el plural en español de récord? La Academia española recomienda récords y no ‘récordes’, como correspondería de acuerdo con las reglas habituales de formación del plural, porque así lo ha impuesto el uso. 

De La palabra del día, por Ricardo Soca

Foto: Archivo Efe/Miguel Menéndez V.

Foto: Archivo Efe/Miguel Menéndez V.

Escuchar

El sustantivo español condición no es adecuado con el sentido de la voz inglesa condition de ‘enfermedad’ o ‘afección’.

Sin embargo, en noticias relacionadas con el ámbito médico se pueden encontrar frases como «Una condición preexistente es típicamente una por la cual has recibido un tratamiento o un diagnóstico antes de inscribirte en un nuevo plan de salud», «Al parecer, la condición diabética eleva el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer» o «La periodontitis agrava la condición sistémica de los pacientes con covid-19 y eleva el riesgo de complicaciones».

En estos ejemplos se está empleando equivocadamente el sustantivo condición como equivalente de enfermedad, afección, trastorno o estado de salud, sentidos que no se encuentran en ninguna de las acepciones del término recogido en el Diccionario de la lengua española, pero que sí son algunos de los significados presentes en la voz inglesa condition, error del que se advierte en el Diccionario de términos médicos, de la Real Academia Nacional de Medicina.

Por tanto, en los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido escribir «Una enfermedad preexistente es típicamente una por la cual has recibido un tratamiento o un diagnóstico antes de inscribirte en un nuevo plan de salud», «Al parecer, la enfermedad diabética eleva el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer» y «La periodontitis agrava el trastorno sistémico de los pacientes con covid-19 y eleva el riesgo de complicaciones».

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

Foto: ©Archivo Efe/Marius Becker

Escuchar

Patología significa ‘parte de la medicina que estudia las enfermedades’ y ‘conjunto de síntomas de una enfermedad’, de acuerdo con la Academia, de modo que solo puede considerarse sinónimo de enfermedad en un uso no especializado.

En los medios pueden encontrarse frases como «La pandemia producida por el coronavirus ha afectado indirectamente a otras patologías, entre las que se encuentra el cáncer», «Pacientes en UCI por covid: más jóvenes, más graves y sin patología previa» o «Fibrosis quística, una patología tratable».

En rigor, la fibrosis quística es una enfermedad, cuyas patologías serán sus síntomas: fiebres altas, tos, dolor de vientre o poco peso.

Así pues, en el uso especializado, y de acuerdo con la observación incluida al respecto en el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina, habría sido preferible escribir «La pandemia producida por el coronavirus ha afectado indirectamente a otras enfermedades, entre las que se encuentra el cáncer», «Pacientes en UCI por covid: más jóvenes, más graves y sin enfermedad previa» y «Fibrosis quística, una enfermedad tratable».

No obstante, sí es posible emplear patología como sinónimo de enfermedad en el uso general, tal como reflejan diccionarios como el Diccionario general de Vox o el Clave.

VER TAMBIÉN

➤ condición no es enfermedad

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

Hijo del agua y la tierra, sagrado y bendito fango.
Circunstancia del misterio, habitante de los astros
que viven entre los mares o alrededor de los fuegos,
que son mi eterno presente, mi futuro, mis abuelos.

Vengo a contar la sublime victoria de la belleza,
sobre todos los temores, las flaquezas y miserias.

Abismo de los abismos, eternidad de la nada,
infinito donde callan las ansiedades humanas.

Invoco a las maravillas de toda la creación,
para cantar alegrías y las gracias al Señor:
El Verdadero Cantor

Tengo lejana memoria del universo danzando.
Una ronda inteligente que aún me sigue encantando.

He conocido a los grandes a partir de los pequeños.
El que comprende a la hormiga entenderá el universo.

No hay halago que detenga mi caminar por el mundo.
Aunque el hilo sea pequeño no deja de ser un nudo.

Soy parte de aquel que es, que fue y que será por siempre
y se que el mejor abrigo de los hombres es la mente.

De las montañas aprendo a esperar serenamente
y del profundo silencio los poderes permanentes.

No desprecio lo que tengo, vivir es hecho bendito.
El abismo y las ciudades también son el infinito.
Todo es parte de la nada celeste voz del invicto.

Eternamente me nazco de estallido en estallido,
de silencio en silencio, de la raíz hasta el nido.
De planeta en planeta, de la mujer hasta el niño,
con el tiempo donde vive lo que será, lo que ha sido.

Ando por todo lo ancho del horizonte y la espina
impulsado por la fe, la esperanza y la alegría.
Aprendiendo del coyote y el oso la ley divina,
el templo es el universo y el sacerdote la vida.

Donde van el sol, el viento, la intuición y las palomas,
allí dirijo mi vuelo sin pensar en otra cosa.
Donde el águila descansa de grandezas y de cielo,
a esa altura de la piedra a veces me entrego al sueño.

Para cansar al cansancio, anduve todos los mares.
Me conocen las gaviotas casi tanto como el aire.

El señor dejo el secreto al alcance de mi mano,
cuando yo vi la naranja supe que existe el milagro.

Yo vivo serenamente para una muerte serena,
paso a paso por el tiempo la planeo a mi manera.

El desierto me ha contado una historia sin final,
voluntad de voluntades que tal vez hoy son la mar.

Hace tiempo que en el tiempo algún hombre pregunto,
lo que ahora estoy buscando, lo que alguno ya encontró.

Cuando canto canta todo, por el todo estoy aquí.
Una piedra es todo el mundo, una flor es el jardín.
Una vez estuve cerca y otras veces me perdí,
no es casual que me suceda lo que te sucede a ti.

Extranjero en las ciudades, compatriota del camino.
Amante de los desiertos y el silencio del vacío.

Las ilusiones del alma empujan a mi esqueleto,
para que siga buscando porque buscar es el cuento.

El espejo de la luna me refleja varias veces,
para que sepa que he sido cuanto muere y cuanto crece.

Cuando dejé que natura decida mi libertad,
cuando dejé de buscarla halle la felicidad.

Aprendí que el paraíso al igual que el infierno
viven en nuestra conciencia, que es Dios mismo dentro nuestro.

Conozco todas las formas de celebrar al Señor:
bajo las sombras, la luna, en la lluvia o bajo el sol.

Conozco todas las formas pero ninguna mejor,
para cantar su grandeza, que las frutas del amor.

Soy una parte del cosmos y no empleado del miedo.
El asombro me alimenta y no el terror y ni el tedio.

Yo vivo en el movimiento si me quieren encontrar,
bella casa que comparto con la paz y la verdad.

El amor y la poesía reconcilian los contrarios.
Armonía de armonías que busco y busco cantando.

En mis sueños y mi sombra, en mis huesos y mi mente,
en lo pasado y futuro llevo la vida y la muerte

Entre el sueño y la vigilia a veces comprendo todo.
Entonces canta el maestro a través de lo que nombro:
Tengo un destino de luz… el mismo que tienes tú…

Hijo del agua y la tierra, sagrado y bendito fango.
Circunstancia del misterio, habitante de los astros
que viven entre los mares o alrededor de los fuegos,
que son mi eterno presente, mi futuro, mis abuelos.

Vengo a contar la sublime victoria de la belleza,
sobre todos los temores, las flaquezas y miserias.

Abismo de los abismos, eternidad de la nada,
infinito donde callan las ansiedades humanas.

Invoco a las maravillas de toda la creación,
para cantar alegrías y las gracias al Señor:
El Verdadero Cantor

Tengo lejana memoria del universo danzando.
Una ronda inteligente que aún me sigue encantando.

He conocido a los grandes a partir de los pequeños.
El que comprende a la hormiga entenderá el universo.

No hay halago que detenga mi caminar por el mundo.
Aunque el hilo sea pequeño no deja de ser un nudo.

Soy parte de aquel que es, que fue y que será por siempre
y se que el mejor abrigo de los hombres es la mente.

De las montañas aprendo a esperar serenamente
y del profundo silencio los poderes permanentes.

No desprecio lo que tengo, vivir es hecho bendito.
El abismo y las ciudades también son el infinito.
Todo es parte de la nada celeste voz del invicto.

Eternamente me nazco de estallido en estallido,
de silencio en silencio, de la raíz hasta el nido.
De planeta en planeta, de la mujer hasta el niño,
con el tiempo donde vive lo que será, lo que ha sido.

Ando por todo lo ancho del horizonte y la espina
impulsado por la fe, la esperanza y la alegría.
Aprendiendo del coyote y el oso la ley divina,
el templo es el universo y el sacerdote la vida.

Donde van el sol, el viento, la intuición y las palomas,
allí dirijo mi vuelo sin pensar en otra cosa.
Donde el águila descansa de grandezas y de cielo,
a esa altura de la piedra a veces me entrego al sueño.

Para cansar al cansancio, anduve todos los mares.
Me conocen las gaviotas casi tanto como el aire.

El señor dejo el secreto al alcance de mi mano,
cuando yo vi la naranja supe que existe el milagro.

Yo vivo serenamente para una muerte serena,
paso a paso por el tiempo la planeo a mi manera.

El desierto me ha contado una historia sin final,
voluntad de voluntades que tal vez hoy son la mar.

Hace tiempo que en el tiempo algún hombre pregunto,
lo que ahora estoy buscando, lo que alguno ya encontró.

Cuando canto canta todo, por el todo estoy aquí.
Una piedra es todo el mundo, una flor es el jardín.
Una vez estuve cerca y otras veces me perdí,
no es casual que me suceda lo que te sucede a ti.

Extranjero en las ciudades, compatriota del camino.
Amante de los desiertos y el silencio del vacío.

Las ilusiones del alma empujan a mi esqueleto,
para que siga buscando porque buscar es el cuento.

El espejo de la luna me refleja varias veces,
para que sepa que he sido cuanto muere y cuanto crece.

Cuando dejé que natura decida mi libertad,
cuando dejé de buscarla halle la felicidad.

Aprendí que el paraíso al igual que el infierno
viven en nuestra conciencia, que es Dios mismo dentro nuestro.

Conozco todas las formas de celebrar al Señor:
bajo las sombras, la luna, en la lluvia o bajo el sol.

Conozco todas las formas pero ninguna mejor,
para cantar su grandeza, que las frutas del amor.

Soy una parte del cosmos y no empleado del miedo.
El asombro me alimenta y no el terror y ni el tedio.

Yo vivo en el movimiento si me quieren encontrar,
bella casa que comparto con la paz y la verdad.

El amor y la poesía reconcilian los contrarios.
Armonía de armonías que busco y busco cantando.

En mis sueños y mi sombra, en mis huesos y mi mente,
en lo pasado y futuro llevo la vida y la muerte

Entre el sueño y la vigilia a veces comprendo todo.
Entonces canta el maestro a través de lo que nombro:
Tengo un destino de luz… el mismo que tienes tú…

Foto: ©Archivo EFE/Narong Sangnak

Escuchar

Las cepas de virus no son lo mismo que las variantes, por lo que se recomienda distinguir estas dos palabras.

En los medios de comunicación es muy común llamar cepa a lo que realmente es una variante, como se comprueba en los siguientes ejemplos: «Se confirma la presencia de la cepa británica de covid-19 en Colombia» o «La cepa india provoca las primeras restricciones de viajes en la UE».

Tal como señala el diccionario académico, una cepa es un ‘grupo de organismos emparentados, como las bacterias, los hongos o los virus, cuya ascendencia común es conocida’. El Diccionario de términos médicos, de la Real Academia Nacional de Medicina de España, puntualiza que estos conjuntos de organismos presentan rasgos comunes, determinados genéticamente, aunque sin constituir una variedad o subespecie.

Tanto una cepa como una variante implican un comportamiento diferente de un virus, pero, para que se considere una cepa, este ha de cambiar de modo significativo, lo cual no ha ocurrido hasta ahora en la actual pandemia.

En el caso concreto del coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave, hay dos cepas: la que provoca la enfermedad conocida como SARS o SRAG, que apareció hace dos décadas, y la que provoca la COVID-19. La primera se identifica como SARS-CoV (o SARS-CoV-1) y la segunda, es decir, la que se ha extendido actualmente, como SARS-CoV-2.

Por ello, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido «Se confirma la presencia de la variante británica de covid-19 en Colombia» y «La variante india provoca las primeras restricciones de viajes en la UE».

VER TAMBIÉN

➤ Nelly y Erik, nombres de dos mutaciones

➤ Coronavirus, recomendaciones lingüísticas (Especial)

De Recomendaciones de Fundéu (Fundación del Español Urgente)

Por Danilo Vega Cabrera

Foto: Pim Schalkwijk (Tomada de su perfil de Facebook)

La prensa yucateca se hizo eco por estos días del deceso de José Luis Rodríguez de Armas, el Chino, a causa de complicaciones renales. Nacido en Santa Clara en 1951, se estableció en Mérida hace 30 años, con un sostenido trabajo en el mundo del arte, las exposiciones y la docencia, durante los cuales nunca dejó de mirar el arte cubano.

Quedaría ilustrada sumariamente su labor en Santa Clara —donde fue muy conocido antes de serlo en el contexto mexicano— si tan solo nos remitiéramos a una información de la periodista Mercedes Rodríguez García, publicada en Vanguardia, en 1987, en la que invitaba al público a subir a una «montaña», erróneamente ubicada a 300 km de distancia, en la capital.

Como si se tratase de una nueva procesión a La Meca, esa montaña no estaba más allá del complejo cultural Abel Santamaría, sitio en el que se enclavaba el Museo Provincial con su Círculo Cultural Alejo Carpentier, en que José Luis laboró como especialista a lo largo de los pasados años 80, y donde aparecía una posibilidad de aliviar esa dolencia provinciana del desfasaje.

Cuando Leyda Quesada, entonces directora de dicha institución, le cedió una sala a aquel joven estrenado un poco antes como especialista en Literatura, encontró José Luis un sitio del cual disponer a sus anchas. Lo multiplicó en sus resonancias, lo transformó en otro espacio que destituía el viejo cliché del museo como almacén del pasado, en lo que fuera una estrategia curatorial de vanguardia y muy contemporánea desde el punto de vista de la museología.

Con toda la libertad para promocionar lo que se le antojase, en principio la elección de qué promocionar fue fundamental por parte de José Luis, pero también el aval de la necesidad. Y es cuando nos encontramos con que en las salas transitorias del Museo Provincial —esto es, recuérdese, en una provincia— estaban exponiendo en los años 80 las figuras de primera línea del arte contemporáneo cubano, en número y calidades envidiables por cualquier gran capital cultural.

Figuras entonces muy jóvenes, con el riesgo inherente a la osadía intelectual, protagonizaron los concurridos Salones de la Plástica Joven de Cuba de 1987 y 1988 ideados por José Luis; resúmenes, como ningún otro o pocos otros espacios en La Habana, de todo lo que valía y brillaba.

Junto a esos graduados del sistema de enseñanza artística, el inquieto curador continuaba rescatando con ojo severo lo mejor de la herencia territorial: aquellos dibujantes y pintores populares de Las Villas. Y alternó en estas lides los Salones de la Creación Plástica Infantil «Batalla de Santa Clara» y los sonados Telarte, muy recordados por sus fastuosos montajes en que José Luis probó su excelente tino como museógrafo.

Quizás era ya suficiente que congregara a la intelectualidad en el Museo Provincial para hablar de Carpentier, de literatura o de la documenta de Kassel. O era ya bastante más que consiguiese movilizar al público santaclareño hasta la colina del «Abel Santamaría» por tantas noches de curiosidad y furor.

Quizás era ya demasiado para una provincia, que mucho esperaba sus enjundiosos comentarios de domingo o sus polémicas en Vanguardia, y más tarde en Huella, y la única que, por pura tenacidad de José Luis Rodríguez de Armas, en primerísimo lugar, logró erigirse en un foco de relevancia para el arte cubano fuera de la capital del país. Ya solamente eso, ayer y hoy, alcanza para recordar a nuestro Chino como otro de los imprescindibles.

Tomado de la edición impresa de Vanguardia, Santa clara, 1 de mayo de 2021





La filial de escritores del Comité Provincial de la Uneac en Villa Clara, a manera de homenaje al cuentista cubano Onelio Jorge Cardoso, convoca a los narradores del país para optar por el Premio El Hilo y la Cuerda 2021. Esta Convocatoria asume los cuentos que fueron enviados el año pasado, cuya edición por la situación epidemiológica existente se suspendió, acordando asumir todas esas obras recibidas juntos a las que sean enviadas a esta nueva Convocatoria.   

Las bases sobre las que se rige este concurso son:

Podrán optar por ella todos los narradores del país, con un cuento, cuyo límite de extensión no debe exceder las 10 cuartillas.

No podrán participar los ganadores de las 6 convocatorias anteriores ni los miembros del ejecutivo de la Uneac en Villa Clara.

Los trabajos se recibirán por vía electrónica al correo: elhiloylacuerda@gmail.com <mailto:elhiloylacuerda@gmail.com>  

Las obras concursantes deben ser inéditas y se presentarán en hojas de tamaño Carta, procesadas electrónicamente en letra Times New Roman, de 12 puntos, a espacio y medio. 

El jurado, cuyo fallo será inapelable, estará integrado por tres miembros: escritores y estudiosos de reconocido prestigio, y además lo integrará un miembro ejecutivo de la filial de escritores del Comité Provincial de la Uneac, que tendrá voz, pero sin voto. 

El jurado otorgará un único premio y, en caso excepcional, una única mención, previa consulta con el comité organizador.

El autor premiado recibirá, en condición de beca de creación, el importe de $3000.00 MN, que serán entregados al ganador de manera íntegra durante el acto de premiación mediante cheque nominativo.

El Comité Provincial de la Uneac en Villa Clara se compromete a publicar en alguna de las revistas culturales de la provincia o del país el cuento premiado, y el pago de la dotación del premio no compromete los derechos de autor que correspondan por dicha publicación.

Los cuentos concursantes se identificarán con un seudónimo o lema, identificado con el seudónimo, se entregará una plica donde consten: nombre completo del autor tal y como aparece en el carné de identidad, número de identidad permanente, dirección postal, teléfono y dirección electrónica en caso de tenerla.

El plazo de admisión vence el 20 de mayo de 2021. El Comité Provincial de la Uneac no se compromete con la devolución de los originales no premiados.

La aceptación de las siguientes bases es requisito indispensable para optar por el Premio, el cual podrá ser retirado en caso de irregularidades en el cumplimiento de estas.